Falsificación de tirzepatida golpea a la industria farmacéutica local


La tirzepatida se convirtió en uno de los medicamentos de mayor demanda para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el control de la obesidad. Su uso, respaldado por estudios clínicos y resultados que despertaron el interés de los pacientes y profesionales de la salud, generó también un mercado paralelo que preocupa a las autoridades sanitarias y a la industria farmacéutica.
La aparición de productos falsificados, de procedencia desconocida o comercializados fuera del circuito autorizado representa un riesgo para los pacientes y golpea directamente a los laboratorios que invierten en producir legalmente.
En Paraguay existen cuatro laboratorios que producen tirzepatida, y en los últimos meses este medicamento se volvió uno de los productos estratégicos para el sector farmacéutico. En un escenario marcado por las dificultades financieras y las deudas que el Estado mantiene con los proveedores de medicamentos e insumos, la comercialización de estos productos representa una fuente importante de ingresos para las empresas del rubro.
En cambio, la aparición del mercado clandestino genera un doble perjuicio, ya que puede poner en riesgo la salud de quienes consumen productos sin garantías sanitarias y afecta a las empresas que cumplen con las exigencias regulatorias, pagan impuestos y sostienen puestos de trabajo.
La demanda internacional de tirzepatida generó un fenómeno que trasciende las fronteras. La semana pasada se realizó la Operación Narciso entre la Policía paraguaya, la Policía Civil de São Paulo y la Policía Federal de Brasil.
El operativo permitió detener en Ciudad del Este a los ciudadanos brasileños Roberto Carlos Pereira de Carvalho y Jeferson Oliveira dos Santos, ambos de 39 años y con órdenes de captura vigentes en Brasil.
La investigación apunta a una estructura internacional dedicada presuntamente a la fabricación, falsificación, almacenamiento y comercialización ilegal de medicamentos y sustancias hormonales, con conexiones entre Paraguay y Brasil.
Durante los procedimientos fueron incautadas 248 cajas de tirzepatida, además de ampollas sin control sanitario, aproximadamente US$ 5.700 en efectivo, entre otros elementos.
En Paraguay fueron detenidas dos personas, mientras que otras seis fueron arrestadas en territorio brasileño: cinco en Foz de Yguazú y una en Santa Terezinha de Itaipú.
El desafío para las autoridades consiste ahora en impedir que la demanda de un medicamento de alta popularidad sea aprovechada por las organizaciones criminales.
Los laboratorios que fabrican legalmente tirzepatida en nuestro país realizan inversiones en infraestructura, investigación, producción, controles de calidad, distribución y contratación de trabajadores. Cuando un producto falsificado ingresa al mercado, compite directamente con esas empresas sin asumir los mismos costos regulatorios, laborales y tributarios.
Si no se toman cartas en el asunto, el impacto puede alcanzar la recaudación fiscal, la generación de empleo y la capacidad de los laboratorios nacionales para continuar invirtiendo en nuevos medicamentos.






