Banco Atlas retiene millones del IPS y se niega a exhibir documentos


El Instituto de Previsión Social (IPS) reclama al Banco Atlas por una retención indebida de intereses millonarios y por la falta de respaldo documental en la administración del fideicomiso firmado entre ambas partes para la construcción de cuatro hospitales, pero cuyos fondos fueron mal utilizados.
El fideicomiso fue celebrado en 2017 entre el IPS y el Banco Atlas S.A., en carácter de fiduciario, para financiar obras estratégicas de infraestructura sanitaria, entre ellas el Hospital Ingavi, la Policlínica, el Hospital Día y el Centro Hemato-oncológico. Para este fin, se canalizaron alrededor de G. 828.000 millones, depositados en cuentas abiertas en la entidad bancaria, las cuales, según el contrato original, debían generar intereses a favor del IPS.
De acuerdo con una auditoría externa solicitada por las actuales autoridades de la provisional, el contrato establecía la apertura de dos cuentas fiduciarias en el Banco Atlas, ambas con una tasa de interés del 39% respectivamente. Sin embargo, en el año 2018, la entidad bancaria decidió abrir de manera unilateral dos cuentas más, sin que exista respaldo documental ni autorización expresa de parte del IPS para dicha operación. Pero lo más grave de todo esto, según la auditoría, es que estas cuentas no generaron intereses a favor de la previsional.
Uno de los puntos más sensibles del informe refiere a la cuenta de Ahorro a la Vista N° 1068835 GS – Retención Caucional. Según los cálculos estimativos de los auditores, el monto de intereses no acreditados en esta cuenta ascendería a aproximadamente G. 803 millones, correspondientes al periodo comprendido entre 2018 y 2024. El cálculo se realizó aplicando la misma tasa de interés prevista en el contrato original que fue utilizada para las otras cuentas del fideicomiso.
No existe ninguna disposición contractual que autorice al Banco Atlas a derivar fondos fiduciarios a cuentas distintas de las previstas en el contrato, ni a omitir el pago de intereses. Tampoco hay instrucciones del IPS que habiliten dichas acciones. Para los auditores, la existencia de montos relevantes depositados sin generar intereses constituye un beneficio indebido para el banco y un perjuicio patrimonial injustificado para el IPS.
Ante estos hallazgos, el propio presidente del IPS, Dr. Jorge Brítez, solicitó formalmente al Banco Atlas el respaldo documental que justifique la apertura de la cuenta N° 1068835. No obstante, la respuesta del banco, firmada por el director titular Jorge Vera Trinidad, sostuvo que los formularios de apertura, registros de firma y documentos similares “no forman parte de los legajos del fiduciario, sino del patrimonio documental del Banco”.
Esta contestación fue interpretada por la asesoría jurídica del IPS como una negativa a exhibir la documentación que respalde la habilitación de las cuentas, lo que refuerza la sospecha de irregularidades en la administración del fideicomiso.
Otras notas fueron enviadas desde la previsional al banco de los Zuccolillo pero siempre la respuesta fue la misma.
Desde la previsional sostienen que la conducta del banco atenta contra los intereses de la institución, al retener intereses que debieron ser acreditados conforme a lo pactado cuando se constituyó el fideicomiso y se habilitaron las dos cuentas bancarias con el 39% de interés cada una.
Durante la administración anterior del IPS, parte de estos fondos del fideicomiso fueron utilizados para operaciones distintas a las aprobadas por el Consejo de Administración. Para ello, se incorporó el concepto de “otros centros hospitalarios” como objeto de financiamiento, permitiendo el uso de recursos para obras de mantenimiento que no estaban contempladas en el contrato original. Este desvío generó un descalce financiero en el IPS, con el resultado de que solo dos de los cuatro hospitales previstos se construyeron efectivamente con fondos del fideicomiso.
Ahora el IPS reclama la restitución de los intereses que por contrato debieron generarse a su favor, pero que hasta ahora no fueron acreditados y siguen en poder del banco Atlas.






