Hambre Cero beneficia a más de 1 millón de estudiantes en 7.000 escuelas


El programa Hambre Cero en las Escuelas se consolida como la política social de mayor alcance en el país, tanto por su cobertura educativa como por su impacto en las comunidades y la producción.
Desde el inicio del año lectivo, el servicio de desayuno, almuerzo y merienda ya se implementa en más de 7.000 instituciones educativas distribuidas en los 263 municipios del país. Durante el 2025, alrededor de 1.050.000 niños, niñas y adolescentes recibieron alimentación escolar, cifra que aumentará este año debido a la migración de los estudiantes del sector privado al sistema público.
Tras la última reunión del Consejo Nacional de Alimentación Escolar (CONAE), el Gobierno confirmó que la provisión de alimentos estará garantizada durante los 180 días del calendario escolar de 2026 para los más de un millón estudiantes en todo el país.
Este año el programa recibe una ampliación de G. 657.000 millones, con lo cual se eleva la inversión total a G. 2,9 billones, equivalentes a unos USD 370 millones. Con estos recursos, Hambre Cero apunta a consolidar su cobertura, especialmente en zonas de mayor vulnerabilidad social.
Uno de los ejes centrales del programa es su componente productivo. La política de compras públicas establece que al menos el 10 % de los productos provengan de la Agricultura Familiar Campesina y que la participación de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) pase del 5 % al 10 % del monto total contratado.
La decisión de duplicar la participación de las Mipymes fue adoptada días atrás por el CONAE, tras un informe técnico del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) que evaluó los primeros meses de implementación del programa. Solo en 2025, las compras a Mipymes superaron los USD 20 millones, representando alrededor del 8 % del total, con más de 600 empresas vinculadas y unas 9.000 facturas emitidas.
Con el nuevo ajuste, las compras obligatorias a este sector pasarán de un monto aproximado de USD 20 millones a USD 41 millones. El objetivo estratégico es avanzar progresivamente hacia un 20 % de participación de este rubro.
Los departamentos de Amambay, Canindeyú y Caaguazú registraron los mayores niveles de ejecución en compras durante el 2025, lo que evidencia el impacto territorial del programa.
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, señaló que el desafío ahora es ampliar la base de proveedores. En el año 2025 participaron más de 600 Mipymes, y la meta para este año es duplicar esa cifra, siempre bajo criterios de formalización, calidad y precios competitivos.
En el ámbito de la Agricultura Familiar, el impacto también fue significativo en el 2025. Un total de 327 organizaciones y productores se incorporaron como proveedores del programa, con la emisión de 15.879 facturas por un monto de G. 235.831 millones.
Más allá del impacto social y económico, Hambre Cero también muestra resultados muy importantes en el ámbito educativo. Durante el 2025, el nivel de escolaridad asociado a la provisión de alimentos aumentó del 54 % al 96 %, lo que se tradujo en la incorporación de unos 57.000 alumnos adicionales al sistema educativo. Este año se espera que los niños sigan yendo a las aulas gracias a este exitoso programa de gobierno.






